SABOR CANARIO

jueves 18 de diciembre de 2008

7. TENERIFE Y EL TEIDE EN LA LUNA

No lo sabía y me ha llamado poderosísimamente la atención. Al parecer, los nombres de la isla de Tenerife y El Teide, el pico más alto de España y uno de los estratovolcanes más impactantes del planeta, están en La Luna.










En 1856 el profesor Charles Piazzi Smyth, astrónomo Real de Escocia, viajó hasta Tenerife para llevar a cabo un experimento en la Montaña de Guajara, dentro de la Caldera de Las Cañadas del Teide, a los pies del volcán.


Siguiendo los consejos de Isaac Newton viajó hasta Canarias para instalarse en unas de las cimas más altas de La Tierra, donde se dan las condiciones idóneas para observar nuestro satélite.



Fruto de esos trabajos, el astrónomo tuvo el honor de bautizar un cráter lunar situado en las montañas del Mare Ibrium. A dicho lugar se le conoce hoy en día como Monte Tenerife, Monte Pico o Monte Pico Teide. Estos montes se han convertido en el emblema del Museo de la Ciencia y el Cosmos de Tenerife.

6. Islas Salvajes, ¿españolas o portuguesas?

Sólo 165 kilómetros separan al archipiélago canario del de las Islas Salvajes, la misma distancia que hay entre Tenerife y Fuerteventura apróximadamente. Sin embargo, ese archipiélago vecino es "el gran desconocido" de todos los canarios y de los españoles en general.


La gente apenas sabe de su existencia, ni siquiera sabe que éste pudo formar parte de las Islas Canarias. Portugal lo ha hecho suyo pero no cuenta con el reconocimiento oficial de España que lo considera parte de Canarias desde el punto de vista "geobiológico". Pero antes de meternos en política conozcamos un poco mejor estas islas.




Como vemos en el mapa de abajo, Islas Salvajes está conformada por dos grupos de islas: las del norte (Salvaje Grande y un par de islotes pequeños) y las del sureste (Salvaje Pequeña o Pitón Grande, Isla de Fora o Pitón Pequeña y otros tantos islotes).


Se trata de un enclave salvaje (como el Archipiélago Chinijo en Canarias) que sirve de refugio para numerosas especies animales y vegetales. Hay más de 150 especies de plantas, así como especies únicas de caracoles y un reptil. Además, es un santuario ornitológico único en el mundo. El naturalista francés Jacques Cousteau que pasó por aquí, dijo que tenía las aguas más limpias y transparentes que jamás había visto. Hoy en día sólo dos vigilantes del Parque Natural de Madeira habitan en la zona de forma fija, otros tantos lo hacen en barcos de recreo pero no pernoctan.



Las Islas Salvajes forman parte del ámbito administrativo de Madeira (Portugal) pero, como dije antes, históricamente ha habido una disputa con España por su soberanía. Disputa que, aunque está parada porque no se habla de ello, no está ni mucho menos solucionada.


¿En qué se basa España para reclamar su pertenencia? En la Historia: Diogo Gomes de Sintra proclamó haber descubierto Las Islas Salvajes en 1438 cuando regresaba a Portugal desde Guinea. Sin embargo, ya en 1364 los hermanos Pizzigani las tenían señaladas en un mapa. Durante el proceso de conquista de Canarias, los barcos castellanos visitaron las Islas Salvajes pero no dejaron población por considerarlas inhabitables. No había agua y sus arrecifes y su suelo pedragoso las hacía muy peligrosas y de nulo valor económico. Dieron por sentado que pertenecían al conjunto de Canarias, pero en los siglos venideros tanto España como Portugal las consideraron suyas.

En 1881, España decidió que había que actuar en Las Salvajes ya que suponían un peligro para la navegación hacia Canarias. Cuando se disponía a construir un faro, Portugal protestó. La respuesta de España el 23 de julio de 1881 a través del Ministerio de Negocios Extranjeros fue tajante: «De los antecedentes que existen en el Ministerio de Estado en Madrid, se deduce claramente que no está determinado si la soberanía de la isla pertenece a España o a Portugal.»
El proyecto del faro se paró hasta 1911, fecha en España comunicó a Portugal su intención de instalarlo e incorporar definitivamente las Salvajes a Canarias. Finalmente los dos países alcanzaron un acuerdo mediante el cual se comprometían a darle una solución pacífica y amigable al conflicto.


No sirvió de mucho ese acuerdo ya que en 1929 el contraalmirante Gago-Coutinho declaró que las islas pertenecían a Madeira y, por tanto, a Portugal. En 1938 un dictamen de la Comisión Permanente de Derecho Marítimo Internacional se pronunció a favor de Portugal. España no reconoció dicho texto.

En 1971 Portugal crea la Reserva Natural de las Islas Salvajes, englobada en el Parque Natural de Madeira.


Para terminar, una anécdota. En 1976, un grupo de marineros canarios acudieron a las Islas Salvajes y allí ondearon una bandera española. Fue una iniciativa meramente personal sin vinculación administrativa alguna.

lunes 15 de diciembre de 2008

5. EL ÍDOLO DE TARA

El ídolo prehispánico de Tara se ha confirmado como un icono de identidad de todos los canarios. No es más que una pequeña estatuilla de barro de 27 centímetros de altura, pero en torno a sí aglutina sentimientos de identidad muy fuertes que emanan de gran parte de la sociedad canaria.


El ídolo de Tara, una pequeña terracota identificada con el culto a la fertilidad de los antiguos pobladores de Gran Canaria, descansa en una vitrina del Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria. Allí, en su encierro de cristal, nos habla de un pueblo orgulloso e independiente que forjó el carácter de los actuales pobladores de la antigua Tamarán. Ahora, vencidas ya las barreras del mar, la pequeña estatuilla se ha convertido en todo un icono del pueblo canario.



El ídolo de Tara es una pequeña figura de terracota (barro cocido) de 27 centímetros de altura que se identifica con el culto a la fertilidad. Se trata de una escultura femenina en postura sedente (sentada) y rasgos esquemáticos que representa a la fecundidad. Uno de los rasgos característicos de esta figura es la exageración de muslos y antebrazos y la cuidada manufactura de la pieza, que presenta un exhaustivo bruñido (pulido mediante el frotamiento de callaos de playa) y restos de pintura en el 90 por ciento de su superficie. Aunque nos ha llegado en muy buen estado, el ídolo de Tara ha perdido sus brazos y se cree que sus manos descansaban sobre los muslos.


Aunque el grado de esquematismo es grande, el artista se permitió algunos rasgos realistas que imprimen personalidad a la pieza. Lo primero que llama la atención es la cara. El alfarero modeló una pequeña cabeza hueca en la que insinuó los rasgos faciales mediante pequeñas incisiones. Otra licencia de representación figurativa es el ombligo que adorna el vientre de la figura, a la que se le seccionó de manera deliberada la parte que corresponde a las nalgas.

Desde siempre, se ha identificado a la figura como un hallazgo encontrado en el poblado prehispánico de Tara (Telde – Gran Canaria), pero según indica el Museo Canario, la procedencia del principal icono del centro museístico grancanario no está claro y su etiqueta sólo indica que su localización es la isla de Gran Canaria. Un catálogo de terracotas prehispánicas de Gran Canaria editado en el 2000 por el centro museístico asegura que el nombre más apropiado para esta pieza es el de ‘ídolo de Chil’, ya que fue donado al Museo Canario por el Dr. Chil y Naranjo.

http://www.elmuseocanario.com/

4. NOMBRES GUANCHES

A todos los canarios nos suenan nombres guanches de hombre como Zenbensuí, Yeray, Tinguaro, Tanausú, Ancor, Artemi, Ayoze, Bencomo, Jonay, Airam, Magec, Nauzet, Rayco, Pelicar, Pelinor, Ruymán... Algunos son más comunes que otros pero, ¿quién en Canarias no conoce o ha conocido a alguien llamado así? En la Península u otros lugares del mundo es impensable. Díganle a alguien de fuera que te llamas Ruymán y verás cómo reacciona: "¿Ruymán de "man" (hombre en inglés)? - Le dijo en Andorra un monitor de esquí a un amigo mío hace ya años.

A los de fuera les suena a chino, pero a nosotros no. En el caso de las mujeres, los nombres guanches más comunes (y no están todos, por supuesto) son: Guasimara, Dácil, Daida, Cathaysa, Iballa, Gara, Atasara, Chaxiraxi, Xerach, Yaiza o Nayra.

Otros nombres guanches nos suenan porque existen lugares en el archipiélago llamados así como Arafo, Afur, Teno, Guajara, Geneto, Tegueste, Tejina o Tigaiga en Tenerife; Garajonay en La Gomera; Garafia en La Palma; Tenesoya, Gando o Doramas en Gran Canaria; Tindaya o Teguise en Lanzarote, y un largo etcétera en todas y cada una de las islas.

A pesar de la Conquista hace ya más de cinco siglos, han permanecido en el tiempo estos términos que nos recuerdan que los aborígenes de las islas tenían su forma propia de comunicarse. Nombres y palabras propias que han subsistido a una invasión y al tiempo.
Afortunadamente, no todos los nombres han tenido igual impacto entre los canarios. Se han escogido los más bonitos para dar nombre a los niños y se han relegado los más extraños. Sabemos que existen, están ahí en los libros de Historia, pero hay que dar gracias por no conocer a gente llamada Achosma, Achxuraxan, Adjoña, Aguabarahezan, Artenteyfac, Atguaxoña, Chambeneder, Dautinimaria, Egonayguache, Facaracas, Gaitafa, Guadamoxete, Gualhegueya, Guanyxemar, Guayaxerax, Hautacuperche, Jarehagua, Teniquisguan, Tyxandarte, Uruspurus o Zonzamas, entre muchos, muchísimos otros.


Acaymo. Mencey del bando de Tacoronte, hijo de Rumén y nieto de Tinerfe el Grande. Vivió en tiempos de la Conquista de Tenerife.

domingo 14 de diciembre de 2008

3. EL GOFIO, HARINA DE OTRO COSTAL

Saboreando un delicioso tazón de leche con gofio me dispongo a escribir sobre el gofio.


La historia de este peculiar alimento canario se remonta a varios siglos atrás, antes de la llegada de losprimeros conquistadores a las islas. Fue el alimento básico de los guanches. En Tenerife se le denominaba Ahoren, pero era en las islas de Lanzarote y Gran Canaria donde se utilizaba la palabra con que ha subsistido hasta nuestros días. Por aquel entonces sólo se hacía con cebada, posteriormente se incorporaron otros cereales traídos de América como el centeno, el trigo o el millo.


Para su preparación se usaban "molinos de gofio". Esto no era otra cosa que dos piedras circulares talladas por los mismos guanches. La parte superior poseía un agujero central, por donde eranintroducidos los granos. La piedra se movía mientras que la de debajo permanecía inmóvil. De esta forma el cereal se convertía en una especie de harina.

Los diversos testimonios que se tienen sobre el gofio y las técnicasusadas para su preparación, transmitidas de generación engeneración, han permitido que este producto se mantenga con el paso de los años. Hoy en día es parte esencial de la gastronomía canaria. Con él se cocinan multitud de alimentos, conquistando los paladares más exigentes con su exquisito sabor. Es un alimento de culto en muchos lugares. En el carísimo Harrod´s de Londres se vende como un auténtico manjar. Además, posee excelentes propiedades, entre ellas vitaminas B1, B2, B3 y C, proteínas, fibra, magnesio, hierro, calcio,sodio y otros muchos minerales indispensables en nuestra dieta diaria.

En muchos caseríos de las islas todavía seemplean los molinos depiedra para fabricar el gofio. Es el caso de Chipude, en Vallehermoso, La Gomera. Pero la mayoría de los "molineros" actuales se han dejado llevar por los avances tecnológicos y usan máquinas eléctricas para su preparación.
El hecho de que se tratara de un alimento de fácil obtención, loconvirtió en el "pan" de los pobres. Hace algún tiempo era despreciado por las clasespudientes. En tiempos de hambruna, el gofio, acompañado de leche, caldo, miel, aceite o agua, alimentaba a pueblos enteros.






En los barcos clandestinos que después de la posguerra salían deCanarias, la provisión indispensable era el gofio ya que podíaconservarse durante mucho tiempo en buenas condiciones. Los emigrantes canarios llevaron el gofio a América. En la actualidad también se fabrica en Cuba, Venezuela, Uruguay o Brasil.
















El gofio no contiene colorantes ni conservantes. En la cocina moderna se usa para preparar postres como helados o mousses. Se suele mezclar con otro producto estrella de la gastronomía canaria, el plátano. La forma más común de tomar el gofio es con leche. También es bastante frecuente utilizarlo amasado con agua, lo que se conoce como "pelota de gofio" que acompañado de miel de palma o frutos secos es exquisito. Si se le echa al caldo que sobra de la carne o pescado hacemos escaldón. Otro manjar que algunos mezclan con verduras.

Venta de gofio en Internet a través de la web CubanFoodMarket.com

2. EL BARRAQUITO

Para calentar el estómago en Tenerife preferimos un buen barraquito.

¿Pero cuál es la historia de esta peculiar bebida? Se dice que en el antiguo bar "Imperial", junto a la Plaza de Toros de Santa Cruz de Tenerife, desayunaba diariamente un señor apodado "El Barraquito", que pedía un café cortado largo, con leche condensada, un vasito de "licor 43", una corteza de limón y un fisquito de canela molida. También he escuchado esta historia pero en otro escenario, el del emblemático bar "Los Paragüitas", en la Plaza de España, también en la capital tinerfeña.

Se cuenta que los camareros, en cuanto veían entrar al "Barraquito", se apresuraban a realizar tan deliciosa mezcla, muy popular en las cafeterías tinerfeñas y totalmente desconocida en otras ciudades del Archipiélago y de la Península.

Ahora el barraquito puede pedirse en cualquier bar de la isla de Tenerife. Eso sí, en la actualidad sólo Cafés selectos hacen la receta original, los demás prescinden del licor, del limón y de la canela para evitar melopeas a primeras horas de la mañana.




Existen otras versiones. Hay quien afirma que fue inventado por Manolo Grijalbo, el camarero de un bar que estaba situado frente a la marquesina del Puerto de Santa Cruz, punto de encuentro y tertulia de los más variopintos personajes: artistas, estudiantes, músicos, trabajadores...

Sea de quien fuere la feliz ocurrencia ha de ser felicitado, porque los barraquitos son una auténtica exquisitez para desayunar y a cualquier hora del día. Los foráneos que nos visitan y los saborean por primera vez intentan llevarse siempre la "receta" a su tierra para "comercializarla" allí.Existen varias recetas para elaborar un excelente barraquito.

Se coge un vaso pequeño de cristal (de los de vino) y a continuación se pone un poquito de leche condensada para añadir, más tarde, café y leche natural hasta completar el vaso.
A continuación, se pone un chorrito de "Tía María" o de "Licor 43", que son bastante dulces, una ramita de canela y una corteza pequeña de limón.

La forma de tomarlo es muy sencilla. Es recomendable hacerlo en buena compañía, en animada charla y en una de nuestras Islas Occidentales.

Aunque también en la Península han aparecido establecimientos en los que se sirve, tal es el caso de Galicia o Madrid. Hay quien se ha inventado el "café bombón", muy parecido... pero nadie podrá nunca sustituir al barraquito tinerfeño.

1. LA LAGUNA DE LA LAGUNA

Muchas personas se preguntan por qué San Cristóbal de La Laguna se llama así, si en esta ciudad tinerfeña declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco no hay ninguna laguna. Pues la respuesta es que efectivamente en la actualidad no hay ninguna laguna, pero en su día sí hubo laguna en La Laguna.



Como pueden ver en este mapa del siglo XVI, cuando el ingeniero italiano Leonardo Torriani diseñó la ciudad, una inmensa laguna se adentraba prácticamente en ella. Esto ocasionaba numerosos problemas en los edificios: humedades, deslizamientos... Teniendo en cuenta la mala calidad de los materiales de construcción de la época, no era de extrañar. Algunos relatos aseguran que incluso llegaron a prohibirse la construcciones en los aledaños de la laguna, lo que se conocía como la Villa de Arriba. Según un decreto del Cabildo con fecha 24 de abril del año 1500, se obligaba a los vecinos a instalarse en la Villa de Abajo, prohibiendo todo tipo de comercio y construcción "arriba". El mandato intitucional de la época decía así:


“ Yten ordenaron y mandaron que ninguna persona de ninguna condición que sea osado de hazer casa en la Vylla de Arriba ni hagan ninguna cosa en las que tyenen fechas en las de adobar, so pena que lo derrocarán todo lo que hiziere y le llevarán dos mill mrs. de pena, y las casas que ovyeren de hazer que las hagan desde l’espital de Santespiritus hazia el logar de Abaxo, so la dicha pena”.

En cualquier caso, no está claro qué ocurrió con la laguna de La Laguna. Algunos dicen que, al igual que pasó en la Ciudad de México, el lago se secó de forma natural permitiendo que la ciudad creciera. Sin embargo, todo apunta a que la mano del hombre tuvo mucho que ver con su "desaparición". La laguna suponía un problema para la expansión de una ciudad que era la capital de la isla tras la Conquista. Probablemente se llevó a cabo algún tipo de drenaje que provocó la salida del agua. No soprende porque esa misma técnica usaron los conquistadores españoles en algunas ciudades americanas. En el centro de la República Mexicana, en Valle de México por ejemplo, en el siglo XVII los españoles que ya habían conquistado esos territorios a los que llamaron la Nueva España, construyeron infraestructuras de drenaje que llevaron a la práctica desaparición de los cinco lagos que componen el sistema de Texcoco.

Como pueden ver debajo, el Valle de México con sus volcanes nevados y el lago de Texcoco al fondo, guarda un gran parecido con el de La Laguna. Aunque en el dibujo superior del año 1880 ya no haya laguna y esté contruido, las montañas y el volcán del Teide también nevado al fondo asemeja ambos paisajes.




Hoy me he querido centrar en la laguna de La Laguna, pero esta magnífica ciudad tinerfeña merece otro "post" en el que se expliqué cómo se construyó, quién la diseñó, cómo ha sobrevivido a lo largo de cinco siglos y por qué la Unesco la declaró Patrimonio de la Humanidad hace ya ocho años. Será en una próxima ocasión.