A todos los canarios nos suenan nombres guanches de hombre como Zenbensuí, Yeray, Tinguaro, Tanausú, Ancor, Artemi, Ayoze, Bencomo, Jonay, Airam, Magec, Nauzet, Rayco, Pelicar, Pelinor, Ruymán... Algunos son más comunes que otros pero, ¿quién en Canarias no conoce o ha conocido a alguien llamado así? En la Península u otros lugares del mundo es impensable. Díganle a alguien de fuera que te llamas Ruymán y verás cómo reacciona: "¿Ruymán de "man" (hombre en inglés)? - Le dijo en Andorra un monitor de esquí a un amigo mío hace ya años.
A los de fuera les suena a chino, pero a nosotros no. En el caso de las mujeres, los nombres guanches más comunes (y no están todos, por supuesto) son: Guasimara, Dácil, Daida, Cathaysa, Iballa, Gara, Atasara, Chaxiraxi, Xerach, Yaiza o Nayra.
Otros nombres guanches nos suenan porque existen lugares en el archipiélago llamados así como Arafo, Afur, Teno, Guajara, Geneto, Tegueste, Tejina o Tigaiga en Tenerife; Garajonay en La Gomera; Garafia en La Palma; Tenesoya, Gando o Doramas en Gran Canaria; Tindaya o Teguise en Lanzarote, y un largo etcétera en todas y cada una de las islas.
A pesar de la Conquista hace ya más de cinco siglos, han permanecido en el tiempo estos términos que nos recuerdan que los aborígenes de las islas tenían su forma propia de comunicarse. Nombres y palabras propias que han subsistido a una invasión y al tiempo.
Afortunadamente, no todos los nombres han tenido igual impacto entre los canarios. Se han escogido los más bonitos para dar nombre a los niños y se han relegado los más extraños. Sabemos que existen, están ahí en los libros de Historia, pero hay que dar gracias por no conocer a gente llamada Achosma, Achxuraxan, Adjoña, Aguabarahezan, Artenteyfac, Atguaxoña, Chambeneder, Dautinimaria, Egonayguache, Facaracas, Gaitafa, Guadamoxete, Gualhegueya, Guanyxemar, Guayaxerax, Hautacuperche, Jarehagua, Teniquisguan, Tyxandarte, Uruspurus o Zonzamas, entre muchos, muchísimos otros.

Acaymo. Mencey del bando de Tacoronte, hijo de Rumén y nieto de Tinerfe el Grande. Vivió en tiempos de la Conquista de Tenerife.